¿Estrés crónico? ¿Cuándo fue la última vez que calmaste tu sistema nervioso?

Si sentarte o tumbarte en silencio, sin hacer nada (sin guía, música, ni distracciones externas) te resulta increíblemente difícil o incluso te pone nervios@, podría ser una señal de que tu cuerpo está acostumbrado al estrés crónico. Y no estás sol@ con eso. Por eso, hoy exploraremos el background, el mindset y las técnicas para calmar nuestro sistema nervioso.

¿Qué es el sistema nervioso autónomo?
El sistema nervioso autónomo (SNA) es el regulador automático del cuerpo, controlando funciones vitales como el ritmo cardíaco, la digestión, la respiración y la temperatura sin esfuerzo consciente. Está compuesto por los sistemas simpático (“lucha o huida”), parasimpático (“descanso y digestión”) y entérico, que trabajan juntos para mantener el equilibrio y responder al estrés. La disfunción del SNA puede provocar mareos, ritmos cardíacos anormales, problemas digestivos y otros problemas de salud, pero cuidar tus hábitos diarios y estilo de vida, en combinación con la atención médica adecuada, puede ayudar a que funcione correctamente (Fuente en inglés: Metropolis India). Por lo tanto, el objetivo principal del SNA, y de este artículo, es encontrar el equilibrio entre el estrés y el descanso.


¿Por qué vivimos en constante modo estrés y cómo salir de él?
Básicamente, porque la evolución nos ha llevado hasta aquí. Ford nos trajo herramientas de productividad a principios del siglo XX y estableció la jornada laboral de 8 horas, que desafortunadamente, en muchos casos, terminó siendo mayor. Desde hace mucho tiempo pensamos que mientras más horas trabajemos, más “producimos”. Pero los últimos 5-7 años, con la pandemia, el aumento de problemas de salud mental y muchas otras enfermedades relacionadas con el estrés, han confirmado: cuánto más trabajamos – menos creativos somos. El descanso, la diversión, el movimiento, las conversaciones, viajar, experimentar nuevos platos, colores y formas… son esenciales para generar ideas, perspectivas nuevas e innovación. Un gran ejemplo es Benjamin Franklin, conocido por sus famosos inventos (como la estufa o el pararrayos), quien destinaba mucho tiempo de su día al descanso, los hobbies y a relacionarse con otras personas – eso fue el combustible para sus logros. (Fuente en inglés: BBC Worklife)
Si has asistido a uno de mis talleres, sabes que siempre comparto tres puntos clave:

  • Gestionemos nuestras expectativas. Un día solo tiene 24 horas y 8 de ellas debemos dormir + al menos 1 hora de descanso durante el día (en pequeños descansos) + al menos 30 minutos de movimiento (si es posible, divididos en distintos momentos) + 1,5 horas para las comidas entre desayuno, almuerzo y cena (o más) + al menos 1 hora de transporte (aunque trabajes desde casa, imagino que en algún momento tendrás que salir). Eso ya son 12 horas de tu día y te quedan 12 horas para el tiempo con tus seres queridos, otras pasiones / hobbies, tareas administrativas o domésticas y trabajo. Entonces, ¿por qué alguien creería que podemos trabajar 16 horas y aún hacer todas las demás cosas que amamos? Más información en este artículo: https://littlehealthyhabits.com/language/es/como-manejar-tus-expectativas/)
  • Aceptemos que somos seres humanos (no máquinas). Tenemos emociones y cuando algo nos pasa, reaccionamos y – aunque existen muchas herramientas para reaccionar mejor y calmarnos – necesitamos tiempo para procesar la emoción. Luego hay días más intensos que nos cansan muchísimo. Así que acepta tu naturaleza humana, crea el espacio para procesar y volver a tu estado más tranquilo. Descansa como un humano y verás el impacto positivo.
  • Usemos nuestra mente para crear un futuro maravilloso (y no una lista de miedos). La persona que más me gusta escuchar en este contexto es Peter Crone, “The Mind Architect”, y su programa “Finding Freedom” (en español: «Encontrar libertad»). Explica muy bien cómo nuestra mente crea historias sobre el futuro y cosas que podrían pasar (que probablemente nunca sucederán) y luego lucha constantemente contra ello. Esto genera una enorme cantidad de estrés en nuestro cuerpo. Es importante cambiar a pensamientos como: ¿Y si todo sale bien? ¿Y si será increíble? Uso esto mucho con mis clientes y te prometo que funciona. Dite a ti mismo: Lo tengo bajo control. Saldrá todavía mejor que esto. Estoy segur@. Mi cuerpo es sabio y me protege. Estoy segur@. Esto ayuda a que todo tu sistema se calme – porque sí, tu cerebro escucha. 🙂

¿Cómo encontrar calma al final del año?
Aunque la Navidad se supone que es un tiempo de amor y reuniones, a menudo se relaciona con mucho estrés y agitación: regalos, preparativos, la comida perfecta, listas de compras y, por supuesto, todo lo que creemos que debemos terminar a nivel profesional antes del 31 de diciembre. Trata de relajarte. Es solo una fecha. Solo tú decides cómo vivir estas semanas:

  • El tiempo es el regalo más grande. Lo sabemos pero no vivimos según ello. La verdad es que no sabemos cuánto tiempo tenemos con nuestros seres queridos. Así que, en lugar de ir corriendo a todos lados para preparar la noche perfecta, lo más importante es ESTAR juntos, reír, compartir y AMAR.
  • Enfócate en los «glimmers» y practica la gratitud. ¿Por qué estás agradecid@ hoy? ¿Por quién estás agradecid@? La gratitud nos lleva a emociones positivas y a sentirnos más tranquil@s, calmad@s y felices. Hay muchas cosas, personas y momentos mágicos en tu vida. Encuentra esos «destellos» (en lugar de “detonantes”/»triggers»).
  • Cuida tu sueño y muévete lentamente. Nuestro estilo de vida actual y, especialmente la época navideña, afectan el sueño, que es la base para nuestro bienestar y la regulación del estrés. Encuentra momentos para descansar (por ejemplo mini-siestas), cuida de ti mism@ y, si no puedes seguir tu rutina deportiva habitual, al menos camina cada día, estira tu cuerpo, baila en el baño… conecta con tu cuerpo y muévete despacio.
  • Encuentra tiempo para ti & mueve algunas cosas a enero. Reunirse con otr@s es hermoso, pero si se vuelve demasiado: Di “no” a algunos eventos o propone planes para enero. Crea tiempo para ti dentro de las celebraciones: un día, una tarde o unas pocas horas para ti, tal vez con un baño, un libro, una película o disfrutando de una comida tranquila.
  • Respira profundamente. Exhala más tiempo que inhalas. Especialmente en los momentos en los que sientes que necesitas terminar un montón de cosas antes de fin de año. Esto activa tu sistema parasimpático (descanso y digestión). Repite esta respiración 3 veces y alarga tus exhalaciones más y más (intenta inhalar y exhalar por tu nariz + puedes repetir lo de arriba: Estoy segur@.)

Espero que este artículo te inspire a disfrutar estos últimos días y semanas del año, a bajar el ritmo, a estar agradecid@ por todo lo que tienes en tu vida y todo lo que ya lograste este año. Con esta sensación, espero que te permitas a encontrar más momentos para descansar, relajarte y simplemente ser. Estás segur@. Divertirse es seguro. No trabajar es seguro. Simplemente estar es seguro. Descansar es seguro. Tu cuerpo está seguro. Solo necesita aprenderlo de nuevo, y tú puedes ayudarle con eso.

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