¿Cómo crear un hábito saludable?

Un hábito es “una manera usual de comportarse: algo que una persona hace a menudo de forma regular y repetida” (diccionario Britannica). Está tan integrado en nuestro ser y en nuestra vida que lo hacemos automáticamente. Permíteme ayudarte a crear este tipo de hábito(s) saludable(s) que ya no puedas imaginar vivir sin ellos.

Deporte. Nutrición. Higiene de sueño. Desarrollo profesional. Relaciones. Solo por nombrar algunas de las áreas en las que a l@s seres humanos nos encanta “trabajar”. Sea el área en el que te gustaría mejorar, te comparto la buena noticia: Es 100 % posible. Tú puedes hacerlo. Aquí están los pasos que te recomiendo seguir:

  1. Conoce tu «para qué» / motivo
    La primera y más importante pregunta es: ¿por qué / para qué quieres crear este hábito? Si la respuesta es: “Porque mi médico/pareja/amig@ me lo dijo”, yo personalmente pienso que la probabilidad de que tengas éxito es bastante baja. Si la respuesta es: “Porque realmente quiero vivir una vida saludable / sentirme mejor / sé que puedo mejorar …” (aunque esta idea pueda estar basada en una conversación con tu médico, pareja o amig@), la probabilidad de éxito es mucho mayor. Nuestro cerebro muchas veces actúa en nuestra contra y nos da miles de excusas por las que deberíamos seguir haciendo las cosas que ya conocemos. Por eso tienes que estar completamente convencid@ de tu razón / tu necesidad de cambio.

  2. Identifícate con tu hábito
    ¿Por qué es tan difícil crear un hábito saludable? Porque, aunque sepamos nuestro “para qué”, quizás aún no creemos 100 % que sea posible. Es algo nuevo, requiere esfuerzo; sabemos que quizá no será fácil. Pues ese es el reto: Cambiar un hábito no es fácil, pero sabes que el cambio vale la pena, si realmente te identificas con ello. “Soy una persona que come saludable.” “Practico deporte x veces a la semana.” “Trabajo en mi desarrollo profesional, estoy creciendo en mi carrera.” “Tengo relaciones significativas.” “Me amo a mí mism@.” Lo que sea lo que quieras conseguir. Estas no son metas SMART (más sobre eso en el punto 4) sino creencias profundas que necesitas grabar en tu cabeza y subconsciente. Repítetela cada día – en voz alta – y verás que se volverá muy difícil ir en contra, porque te sentirás alinead@ con esta frase, se hace parte de ti. Tienes que sentirlo. Si no lo sientes bien y no te identificas con ella, sigue reflexionando y cambia la frase hasta que realmente resuena en ti. Si crees que necesitas unos pequeños recordatorios, escribe tu frase en una nota y pégala en tu espejo.

  3. Visualízate con este nuevo hábito
    La visualización es una herramienta poderosa para practicar en nuestra mente. Cuando hice mi primer baño de hielo en agua helada de 2 grados, practicamos varias veces cómo respiraríamos, cómo levantaríamos una pierna y la introduciríamos en la bañera, cómo levantaríamos la otra y la meteríamos, cómo nos sentaríamos en el hielo. Funciona 100 % si realmente crees que es posible, y creas esa imagen en tu mente. Nuestra mente es tan rápida y tan creativa que puede crear los escenarios más horribles y más negativos que nunca han pasado, y probablemente nunca pasarán. Así que usemos ese poder de la mente para crear una imagen positiva, visualicémosnos: haciendo deporte a diario; o cómo nos despertamos y empezamos nuestro día con energía después de 8 horas de sueño saludable; o cómo estamos sentad@ en algún lado leyendo ese libro que sabemos que nos ayudará a aprender y crecer.

  4. Establece un objetivo SMART
    Aunque ya hayas completado los primeros tres pasos en este punto, aquí está el tema: tu cerebro aún intentará actuar en tu contra. Y tu vida “habitual” se interpone en tu nuevo hábito, especialmente al principio. Habrá días en los que no te apetezca hacer ejercicio o moverte, o simplemente quieras comer comida rápida. Habrá días en los que el curso, al que te inscribiste, parezca más aburrido que todas las demás alternativas. ¿Crees que un/a atleta de élite nunca tiene días en los que no quiere entrenar? Mira las redes sociales de tu atleta favorit@. La mayoría, por suerte, habla de esto con mucha honestidad. Por eso necesitamos un plan de entrenamiento / plan de nutrición / plan de desarrollo y/o al menos metas SMART (específicas, medibles, alcanzables, relevantes y con un límite de tiempo). Esto es muy personal, por supuesto, pero lo más importante es: debe ser alcanzable. Si nunca has hecho ejercicio antes, no establezcas como objetivo 7 veces a la semana durante 30 minutos (al menos esa es mi opinión personal). Empieza con 3 sesiones de 15 minutos. O empieza con 1 sesión a la semana de 15 minutos. El primer paso y el primer hito son los más importantes, y deben ser alcanzables para que puedas seguir adelante. Si sientes que quieres hacer ejercicio más tiempo y/o si ya te has acostumbrado al objetivo inicial, puedes fijar un nuevo hito. Avanza de objetivo en objetivo, de hito en hito, hasta que construyas tu rutina personal y saludable.

  5. Sé constante y sigue repitiendo
    Esto te ayudará a transformar tu rutina saludable en un hábito saludable. Independientemente de si te apetezca o no, haga buen tiempo o no, o tengas 100 excusas y razones para cambiarlo: Si ya pasaste por los puntos 1 a 4 y estás absolutamente convencid@ de que esto mejorará tu vida, y si no hay una emergencia, tienes que ser constante con tu rutina y tus metas. Sigue adelante, incluso cuando no te apetezca. Una vez más: tu cerebro trabaja en tu contra, necesita aprender que esto ahora es realmente parte de ti. Te prometo que se vuelve más fácil con cada sesión / día / paso logrado, y es entonces cuando nuestro cuerpo y cerebro sienten y entienden que este es ahora nuestro nuevo estilo de vida. Es “aprender haciendo” (learning by doing) o “integrar haciendo”.

  6. Haz un seguimiento y celebra tu progreso
    Por eso es tan crucial definir hitos y ciertos “puntos de control”: para que puedas mirar atrás, seguir tu progreso y celebrarlo. Si nunca habías hecho ejercicio y ahora lo has hecho durante 15 minutos, tres veces en una semana por primera vez ¡puedes y debes estar súper orgullos@! Y, por supuesto, ¡necesitas seguir! Pero es importante pausar, tomar consciencia y darte una palmada en el hombro o abrazarte a ti mism@: ¡Has hecho progreso! ¡Vas en camino de crear un hábito saludable! Mira: ¡puedes hacerlo!

  7. Mantente flexible y evoluciona
    Una vez que hayas integrado completamente tu(s) nuevo(s) hábito(s) y vivas acorde a ello(s), lo harás automáticamente, esa es la belleza de un hábito. Pero puede que llegue un momento en el que este hábito necesite evolucionar, tomar nuevas formas y tú ya tienes el conocimiento desarrollarlo. Esa es la parte maravillosa. Mantente flexible. Sigue aplicando los pasos 1-7, continúa reflexionando, continúa aprendiendo. La vida evoluciona con el tiempo, y lo mismo ocurre con nuestro estilo de vida y nuestros hábitos.

Este es definitivamente uno de los artículos que más me ha emocionado. He visto en mi propia vida cómo he cambiado mi estilo de vida y mis hábitos en los últimos años – y cómo sigo desarrollándolos – y me haría muy feliz saber si este resumen te resulta útil. Me encantaría leer tus comentarios: ¿Cuál es la parte más desafiante para ti? ¿Dónde necesitas más guía o apoyo? ¿O tienes algún otro consejo para crear un hábito saludable?
Por favor, compártelo con esta comunidad. 🙂

Post a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *