¿Por qué integrar el mindfulness en el contexto empresarial?

Los negocios implican personas y las personas implican emociones. Integrar mindfulness en el contexto empresarial permite crear un espacio donde las personas conectan consigo mism@s y con l@s demás, y eso cambia por completo los resultados (para mejor :). Y si es tan fácil mejorar los resultados ¿por qué no hacerlo?

Mindfulness (= atención plena, en español) significa estar completamente presente en el momento actual, observar las sensaciones del cuerpo, las emociones y los pensamientos, y aceptarlos sin juzgar. Numerosas investigaciones demuestran que, cuando permitimos y aceptamos las emociones también en el contexto empresarial, se crea un entorno más empático, se reduce el estrés y mejora el bienestar, la toma de decisiones y la comunicación de todas las personas.

La semana pasada participé en un taller empresarial de 3 días, organizado por Amanau. El programa invitaba a emprendedor@s y líderes a reflexionar conscientemente sobre 2023 y a definir una estrategia empresarial eficaz para 2024. Para garantizar el mejor resultado, el enfoque de Amanau se centró en identificar y soltar nuestros miedos y bloqueos (a menudo inconscientes). Conocí al equipo y su increíble trabajo el año pasado, y me hizo mucha ilusión cuando me invitaron a colaborar con Little healthy habits.

La agenda incluyó diferentes actividades grupales, sesiones de coaching individual (uno a uno) y mastermind para formular nuestros objetivos semanales, mensuales y anuales. Para recargar energía y poder estar presentes – mental, física y emocionalmente – guié al grupo por distintas pausas conscientes, sesiones de movimiento y prácticas meditativas.

La combinación dio como resultado una experiencia de aprendizaje increíble para todo el grupo, mantuvo un alto nivel de concentración a pesar de los días largos y creó un espacio precioso para aprender un@s de otr@s.

Todos coincidimos en que fue la “parte humana” – la conexión y la posibilidad de compartir nuestras emociones de forma tan honesta y vulnerable, profundizando en nuestras creencias – lo que permitió el verdadero resultado: cuando eres consciente de lo que te frena, es más fácil afrontarlo y avanzar.

Nos fuimos con un plan claro para 2024, pero más importante aún: bien reflexionad@s, con energía y sintiéndonos preparad@s para ponerlo en práctica.

Sigo muy agradecida por la experiencia tan mágica, por la comunidad y por cada una de las personas que participó, por todo lo que creamos junt@s.
Y me ilusiona el camino y los objetivos que he diseñado para mí en los próximos meses.

¿Cuál es tu experiencia combinando negocios y mindfulness?
¿Participarías en un taller así?

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