Haz espacio para tu concentración y bienestar
¿Cómo está tu espacio de trabajo? ¿Cuándo fue la última vez que te deshiciste de los objetos que no usas? Ordenar y deshacernos de lo innecesario tiene un gran impacto en nuestro bienestar emocional y mental. Crea espacio: Espacio para que la energía fluya, para una mayor concentración y claridad mental, y para atraer lo que realmente deseamos.
Si te cuesta deshacerte de las cosas, te entiendo perfectamente. Hace unos años yo siempre pensaba: ¿Y si en unos años quiero usar esto de nuevo? Por suerte, como en todo en la vida, se mejora con la práctica. Así que te invito: Empieza de inmediato, hoy mismo o este fin de semana. Solo necesitas unas pocas horas, o incluso puedes comenzar con 30 minutos, y verás lo increíble que se siente.
Un pequeño dato científico: ¿Por qué tantas personas hablan de tendencias y estilos de vida minimalistas? En pocas palabras: menos posesiones = menos distracciones visuales, lo que reduce el cortisol (= menos estrés), y menos decisiones = menos energía mental desperdiciada, lo que conduce a una mayor productividad. Por eso Steve Jobs y Albert Einstein elegían el mismo outfit todos los días. También explica por qué los espacios de oficina suelen ser lo más limpios y atractivos posible (colores neutros como blanco, gris, beige o azul; muchas plantas; luz natural; y muebles o archivadores para que los objetos no se acumulen por todas partes, etc.). Así que, sea donde trabajes o donde vivas: Cuanto más ordenado y despejado esté tu espacio, más fácil será para tu mente encontrar calma y concentrarse.
En mi caso, a lo largo de los últimos años he ido apreciando los beneficios de tener un espacio visiblemente “más vacío” y cada vez me enfoco más en tener menos decoración, menos objetos en mi escritorio, menos ropa, menos decisiones que tomar. Veo estos beneficios, por ejemplo, cuando viajo y solo llevo una maleta de 10-20 kg. ¿Quizás tú también lo has experimentado? A veces empacar no es fácil, pero una vez que estás de viaje, todo es mucho más sencillo. ¿Por qué? Porque solo hay unas pocas combinaciones posibles y probablemente ya las hayas decidido antes. Esto hace que el inicio del día sea mucho más fácil. Además, la habitación del hotel suele estar limpia y ordenada, ¿verdad?
Pero aquí viene una de las mejores partes cuando comienzas a simplificar y a “despejar”: las cosas que no usas pueden servir a alguien que realmente las necesita. Es un «win-win»: Tú despejas tu espacio y además ayudas a otros, lo que tiene otro efecto positivo en tu bienestar. Entonces ¿empezamos?
Aquí está mi guía personal paso a paso:
- Estado actual: Observa y siente
Echa un vistazo lento a tu espacio de oficina, habitación o casa, donde sea que realices este ejercicio. ¿Cómo te sientes en este espacio? Observa las paredes, mira dentro de los armarios y cajones. ¿Cómo te sientes al mirar dentro de ellos? Si te sientes tranquil@, a gusto y sin necesidad de deshacerte de nada, ¡felicidades! Puedes detenerte aquí. Si sientes que en realidad posees demasiadas cosas que no usas realmente, por favor sigue leyendo. - Clasifica & ordena
Puedes hacer una lista en un papel o en tu mente: ¿Qué cosas te gustan y usas? ¿Qué cosas tienes que no te gustan y/o que no has usado en mucho tiempo? ¿Hay objetos que guardas “por si acaso”? Ya sea en tu oficina, baño, cocina, sala, dormitorio, ya sean artículos profesionales, regalos, decoración o ropa… ¿hay algo que posees o ese típico cajón que no has abierto en meses y que ahora abres y piensas: Vaya, ni siquiera sabía que todavía tenía esto? - Toma acción
Cuando te sientas list@, abre una caja o una bolsa grande que puedas dejar en algún lugar y empieza a colocar algunos de estos objetos en ella. Te recomiendo preparar diferentes cajas: una para artículos tecnológicos, una para decoración, una para papeles, una para ropa, etc. - Ve a tu propio ritmo
Ve pared por pared, cajón por cajón, habitación por habitación, etc. Puedes hacerlo en un día libre o durante varias semanas. También puedes comenzar con solo una habitación o área. Todo depende del tamaño de tu espacio y del tiempo que tengas. Hazlo a tu propio ritmo. Coloca los objetos en las cajas de manera consciente y con gratitud. Te han servido en su momento. - Sé valiente y suelta
- Si ya sabes dentro de ti que no necesitas estas cosas: Saca la(s) caja(s) de tu vista lo más rápido posible, antes de que empieces a sobrepensar tu decisión. (Atención: nuestra mente nos juega trucos aquí y siempre nos hará creer que necesitamos esos objetos. Te lo prometo, si los has colocado en la caja, no los necesitas). Por favor recicla, vende o dona los objetos que todavía estén en buen estado. En la ciudad en la que te encuentres, busca asociaciones o centros que reciban donaciones, o investiga online: existen varias plataformas donde puedes vender cosas fácilmente y, de ese modo, darles una segunda vida.
- Si no estás segur@: Conserva la(s) caja(s) por un tiempo. Cuando pase un mes y no hayas usado ni pensado en los objetos, tendrás la confirmación de que no los necesitas. Si aún tienes dudas, mantén la(s) caja(s) 1 o 2 meses más. Si después de 3 meses todavía no las has usado, deshazte de la(s) caja(s) sin invertir más energía. No lo pienses más. Recuerda: Despejar el espacio físico también despeja la mente. Puedes y vas a vivir y concentrarte mejor sin estas cosas.
- El nuevo espacio
Después de deshacerte de la(s) caja(s): echa un vistazo tranquilo a tu espacio/oficina/habitación/casa. ¿Cómo te sientes ahora? Disfrútalo. Incluso si fue difícil, espero que aún te sientas bien con el resultado y con lo que lograste. La próxima vez será un poco más fácil. Si te sientes genial y motivado pensando que ahora podrías deshacerte de aún más cosas, ¡felicidades! Comienza una nueva etapa y mi recomendación es preparar una bolsa o caja en algún lugar, donde puedas colocar objetos adicionales que decidas dejar ir.
En este artículo encontrarás más ideas, herramientas y trucos increíbles (en inglés):
https://www.verywellmind.com/how-mental-health-and-cleaning-are-connected-5097496
Y, una vez que tengas tu espacio preparado, el siguiente paso es organizar tu agenda para dedicar tiempo al trabajo profundo:
https://littlehealthyhabits.com/language/es/como-concentrarse-mejor-y-evitar-distracciones/
Algunas reflexiones y consejos más: Personalmente, hago este proceso con mucha intención varias veces al año. Ahora mismo estoy haciendo una gran limpieza y se siente increíble, ya que pequeñas cosas (por ejemplo, tarjetas de algún lugar que probé, folletos informativos, papeles que imprimí pero que ya no necesito, pequeños regalos comerciales, etc.) se acumulan con el tiempo en distintos cajones. Desde que me deshago de los objetos innecesarios regularmente, también ya no compro nuevos objetos tan rápidamente, pienso más tiempo si realmente los voy a usar (esto también tiene un beneficio económico). Además, he aprendido a guardar todos los objetos relacionados con el trabajo por la noche y durante el fin de semana, fuera de la vista. Esto me ayuda a desconectar por completo de mis tareas profesionales y a preparar mi espacio para la relajación mental.
¿Cuál es tu experiencia personal con el proceso de ordenar, limpiar y deshacerte de cosas? ¿Cuáles son tus consejos?
Si lo probaste por primera vez: ¿cómo fue la experiencia?

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